Cómo hacer kombucha casera paso a paso
Aprende a preparar kombucha casera desde cero con esta receta fácil. Solo necesitas té, azúcar, agua y un SCOBY.
Cómo hacer kombucha en casa: preparación
La kombucha se elabora en dos fases: una primera fermentación en la que el SCOBY transforma el té azucarado, y una segunda fermentación opcional para darle burbujas y sabor.
Receta: Kombucha casera
Ingredientes
- 1,5 litros de agua
- 100-120 g de azúcar blanco
- 4 bolsitas (u 8 g) de té negro o verde
- 1 SCOBY (madre de kombucha)
- 150-200 ml de líquido iniciador (kombucha ya fermentada)
Elaboración paso a paso
- Hierve el agua y disuelve el azúcar. Añade el té e infusiona 10-15 minutos.
- Retira el té y deja enfriar el líquido por completo (a temperatura ambiente).
- Vierte el té frío en un tarro de cristal limpio y añade el líquido iniciador.
- Coloca con cuidado el SCOBY en la superficie.
- Tapa con un paño transpirable y una goma. Fermenta 7-14 días a 20-26°C, lejos de la luz directa.
- Prueba a partir del día 7: cuando el sabor sea agridulce a tu gusto, está lista.
- Reserva el SCOBY y 200 ml para la siguiente tanda. El resto, a embotellar.
¿Qué necesito para empezar?

Lo esencial es un SCOBY con su líquido iniciador. Puedes conseguirlo de alguien que ya haga kombucha o comprarlo online. También necesitarás un tarro de cristal grande, una tela transpirable y, si quieres burbujas, botellas herméticas.
Consejos para que salga perfecta

- Usa siempre utensilios limpios; evita el metal en contacto prolongado con el SCOBY.
- No tapes herméticamente la primera fermentación: necesita oxígeno.
- La temperatura ideal es 22-26°C. Con frío fermenta más lento.
- Si quieres reducir el azúcar final, alarga la fermentación: lee kombucha sin azúcar.
Siguiente paso: la segunda fermentación

Una vez tengas tu kombucha base, dale burbujas y sabor con la segunda fermentación.
Errores más comunes al hacer kombucha (y cómo evitarlos)
La mayoría de fracasos al empezar tienen una explicación sencilla. Estos son los fallos que más se repiten:
- Añadir el SCOBY al té caliente: el calor mata el cultivo. Espera siempre a que el té esté a temperatura ambiente.
- Poca cantidad de líquido iniciador: sin esos 150-200 ml de kombucha ácida, el pH no baja lo suficiente y aparece moho. No lo omitas nunca.
- Tapar herméticamente: la primera fermentación necesita oxígeno; usa una tela.
- Sitio frío o con corrientes: por debajo de 18°C la fermentación casi se detiene.
- Impaciencia: abrir y remover constantemente contamina y ralentiza el proceso.
¿Cuánto tarda en fermentar la kombucha?
Depende sobre todo de la temperatura. En verano (26-28°C) puede estar lista en 6-8 días; en invierno (18-20°C) puede necesitar 2 o 3 semanas. La mejor guía no es el calendario, sino el sabor: empieza a probarla con una pajita limpia a partir del día 6 y embotella cuando el equilibrio dulce-ácido te guste. Si la quieres menos dulce, déjala unos días más; recuerda que después puedes corregir el sabor en la segunda fermentación.
Qué es la kombucha y cómo funciona la fermentación
La kombucha es una bebida fermentada que se obtiene al añadir un SCOBY (cultivo simbiótico de bacterias y levaduras) a un té azucarado. Las levaduras transforman el azúcar en alcohol y CO₂, y las bacterias acéticas convierten ese alcohol en ácidos orgánicos (sobre todo ácido acético y glucónico). Ese trabajo conjunto es lo que da a la kombucha su característico sabor agridulce y avinagrado, su ligera efervescencia y su carácter probiótico.
Entender este proceso te ayuda a tomar mejores decisiones: si quieres más acidez, dejas que las bacterias trabajen más tiempo; si la quieres más dulce, acortas la fermentación. No hay una receta «exacta», sino un equilibrio que ajustas a tu gusto y a la temperatura de tu cocina.
Material que necesitas (lista completa)
| Utensilio | Para qué sirve |
|---|---|
| Tarro de cristal de boca ancha (3-5 L) | Fermentar sin que el SCOBY se ahogue |
| Tela transpirable + goma | Dejar respirar y evitar insectos |
| Cuchara de madera o plástico | Remover sin dañar el cultivo |
| Colador de plástico | Filtrar el té y, después, las levaduras |
| Botellas herméticas | Segunda fermentación y conservación |
| Tiras de pH (opcional) | Comprobar que el medio es seguro (pH < 3,5) |
Tabla de proporciones por cantidad de té
| Agua | Azúcar | Té | Iniciador |
|---|---|---|---|
| 1 L | 70 g | 5-6 g (2-3 bolsitas) | 100-150 ml |
| 2 L | 140 g | 10-12 g | 200-250 ml |
| 3 L | 210 g | 15-18 g | 300-350 ml |
Cómo saber cuándo está lista
Pruébala con una pajita limpia o una cuchara a partir del día 6. Si está muy dulce, necesita más días; si está avinagrada, embotella ya. La temperatura manda: en verano puede estar lista en una semana y en invierno tardar el doble. Lleva un pequeño diario de tus tandas (fecha, temperatura, días y sabor) para afinar tu receta perfecta.
Cómo influye la temperatura en tu kombucha
La temperatura es el factor que más condiciona el ritmo de fermentación. Dentro del rango ideal (22-26 °C) el cultivo trabaja de forma equilibrada; por debajo de 20 °C se ralentiza mucho y por encima de 28 °C se acelera y tiende a volverse áspera. En invierno puedes usar una manta térmica para acuarios o colocar el tarro en un lugar cálido de la casa (cerca de un electrodoméstico que dé algo de calor, nunca al sol directo).
| Temperatura | Tiempo aprox. 1.ª fermentación |
|---|---|
| 18-20 °C | 14-21 días |
| 22-26 °C | 7-12 días |
| 27-30 °C | 5-7 días (vigílala) |
El pH como medida de seguridad
Si quieres ir sobre seguro, mide el pH con tiras reactivas: al inicio debería estar por debajo de 4,5 gracias al líquido iniciador, y al final rondar 2,5-3,5. Un pH bajo es la mejor garantía de que el medio es demasiado ácido para bacterias indeseadas. Si tras dos días el pH no baja de 4,5, es señal de que faltó iniciador o hace demasiado frío.
Higiene: la regla de oro
La mayoría de problemas vienen de la falta de higiene. Lávate bien las manos antes de tocar el SCOBY, usa utensilios limpios y aclara muy bien el jabón. No fumes ni tengas plantas con tierra cerca del fermento (esporas y mosca de la fruta son las principales fuentes de moho).
Sí, pero el azúcar blanco es el más fácil de fermentar para el SCOBY y da un sabor más limpio. El moreno o la panela funcionan, aunque pueden resultar más fuertes; el azúcar de coco y la miel se reservan para variantes como el Jun. Totalmente. Puede flotar, hundirse o quedarse de lado; cualquiera de las tres posiciones es normal. Lo importante es que se forme una nueva capa fina en la superficie con los días. Con 1,5 litros de té obtienes algo más de 1,2 litros de kombucha, ya que reservas unos 200 ml como iniciador para la siguiente tanda. Puedes comprarlo ya listo o cultivarlo tú a partir de kombucha comercial sin pasteurizar. Lo explicamos en la guía para hacer un SCOBY desde cero. Refrigerada y bien tapada, aguanta varias semanas. El frío frena la fermentación, aunque poco a poco seguirá volviéndose un poco más ácida. Sí, pero quedará más ácida y con menos azúcar. Si se pasa mucho, sabrá a vinagre; en ese caso puedes aprovecharla para aliños. No es obligatorio, pero da seguridad: un pH por debajo de 3,5 indica que el medio es lo bastante ácido como para inhibir bacterias no deseadas. Mejor déjala reposar unas horas o hiérvela para que se evapore el cloro, que puede debilitar al SCOBY. El agua filtrada o mineral sin gas también va muy bien.Preguntas frecuentes
¿Puedo usar azúcar moreno o panela?
¿Es normal que el SCOBY se hunda o flote?
¿Cuánta kombucha sale de cada tanda?
¿Necesito comprar un SCOBY o puedo hacerlo?
¿Cuánto dura la kombucha casera una vez hecha?
¿Puedo dejar la kombucha fermentando más de 14 días?
¿Hace falta medir el pH?
¿Puedo usar agua del grifo?